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Uso de la Luz en la Fotografía Gastronómica

La Luz es la materia prima de la fotografía, entenderla y dominarla te da la libertad de crear los esquemas de iluminación necesarios para dar vida a tus fotografías gastronómicas.

La palabra fotografia -que proviene del Griego- significa "pintar/grabar con luz", con lo que podrás entender que la luz es un elemento clave de la fotografía, y que sin ella no tenemos imagen.

En nuestro caso, tenemos que pensar en la luz como un elemento más de nuestra imagen, que ayuda a contar nuestra historia a través de cómo esta incide en nuestro objeto.

En este artículo quiero introducirte unos conceptos básicos sobre la luz, como son:

  • Tipos de Luz; luz Dura o luz Suave.
  • Tamaño de la fuente de Luz.
  • El tamaño relativo.
  • Cobertura de la luz.
  • Ley de la Inversa del Cuadrado.
  • Luz continua o de destello.
  • Temperatura de color.

Estos son los conceptos básicos sobre la luz que debes entender y con el tiempo dominar.

Podemos clasificar la Luz en: Luz Dura o Luz Suave, dependiendo de cómo sea la transición entre las partes iluminadas y la sombras, o el contraste entre estas.

La luz dura es aquella que incide directamente en el objeto creando unas sombras muy definidas y marcadas, dándonos una imagen muy contrastada.

Por el contrario las luz suave, tiene una menor intensidad, generalmente por que pasa por algún tipo de material difusor, ya sea por ejemplo una nube si la luz es natural, o por una tela difusora como puede ser la de un modificador. La luz resultante tras esta transición es más suave e uniforme, generando un menor contraste entre las zona iluminadas y las sombras.

Imagen con Luz Dura
Imagen con Luz Suave

Para determinar cuán dura o suave es la fuente de luz, tenemos que fijarnos en el tamaño de esta.

Por norma general las fuentes de luz grandes generan luz suave, mientras que las pequeñas una luz dura. Sin embargo la distancia a la que la fuente se encuentre de nuestro objeto, también influirá en el tipo de luz.

Esto se debe al concepto de tamaño relativo.

Para poner un ejemplo práctico, el sol es una fuente de luz enorme en comparación al tamaño de nuestro planeta, pero al encontrarse alejado de la tierra, nos genera un luz dura con sombras muy marcadas en un día despejado y esto se debe a al tamaño relativo del sol respecto a la tierra. 

En fotografía gastronómica generalmente las escenas que tenemos iluminar no son excesivamente grandes, con lo que podemos perfectamente controlar los tamaños relativos de nuestras fuentes de luz y así lograr el efecto deseado.

Modificando la distancia entre nuestra fuente de luz y nuestro objeto estamos modificando también la cobertura de esta. 

Imagina que enciendes una linterna a unos centímetros de una pared, a esa distancia solo iluminaremos una pequeña parte de la pared, pero a medida que nos alejemos de la pared, esa misma linterna será capaz de iluminar un mayor espacio.

Como ves la distancia a la que se encuentra la fuente de luz de nuestra escena es uno de los factores más determinantes para determinar la cobertura de la luz y por ende las partes que se verán iluminadas y las que no.

Ya que te he hablado de cómo distancia afecta a la manera en que se comporta la luz, es importante que sepas lo que le pasa a medida que viaja desde la fuente de luz, hasta llegar a nuestro objeto y como La ley de la inversa del Cuadrado entra en juego.

Dedicaré más adelante un artículo entero a explicarte al detalle esta importantísima ley de la iluminación, pero por el momento lo que debes saber es que la intensidad de la luz disminuye de forma inversamente proporcional al cuadrado de la distancia del centro donde se origina, provocando que la pérdida de la intensidad no sea uniforme.

Esto nos supone que la mayor pérdida de intensidad, se produce al inicio de su viaje y se estabiliza posteriormente hasta que se pierde.

Ley de la Inversa del cuadrado

Como has podido ver hasta ahora, la luz se puede “moldear” prácticamente a nuestra voluntad y es donde el trabajo de un fotógrafo se hace más patente.

Si te has dado cuenta, durante todo el artículo he usado el término “fuente de Luz” para explicarte los conceptos y ha sido de manera intencionada.

Cuando hablamos de fotografía y luz, siempre nos viene a la mente los flashes de estudio o de mano -speedlights-, pero estos no son nuestra único recurso.

Existen dos tipos de luz, la continua y la de destello

Quiero aclararte que no hay una luz mejor o peor, la diferencia solo radica en el resultado que estés buscando con cada una.

Mientras los flashes están pensados para su uso con objetos estáticos o en movimiento, emitiendo luz solo en el momento del disparo. La luz continua nos limita a trabajar con objetos estáticos o usar velocidades de disparo altas para “congelar la escena”.

El último concepto que debes saber, es el de la temperatura de color.

En iluminación se determina el color de la fuente de luz, tomando de referencia la temperatura de la misma, dividiéndola en cálida, neutra o fría, midiéndose esta temperatura en grados Kelvin.

Escala de la temperatura de color

Tomando el sol nuevamente de ejemplo -que ahora sabes que es un fuente de luz continua-, esta misma fuente de luz al amanecer o durante la puesta de sol tiene una temperaturas de color cálida, entre los 2800k y los 3500k. Mientras que el mismo sol al mediodía tiene entorno a los 5500k que es la misma que emiten los flashes de estudio. 

Conocer cómo se comporta la luz dependiendo de su temperatura de color, te ayudará por una parte, a saber cómo ajustar el Balance de Blancos de tu cámara para poder obtener colores ajustados a la realidad y por otra como recurso creativo a la hora de darle un "look" determinado a tu imagen.

En futuros artículos iremos profundizando más en cada uno de los conceptos y sus aplicaciones prácticas, para que puedas seguir aprendiendo sobre iluminación.

Hasta la próxima compañero.

Adrián Alonso

Gastrofotografo

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